martes, 17 de enero de 2017

SAN SEBASTIÁN EN EL ACEHÚCHE

Autor: Guillermo.


EL DÍA 20 Y 21  DE ENERO SON LAS FIESTAS DE MI PUEBLO EN HONOR AL SANTO: SAN SEBASTIÁN.                      
ME GUSTAN LAS CARANTOÑAS CUANDO APARECEN ENTRE LA NIEBLA Y DANZANDO AL SON DEL TAMBORIL Y LA FLAUTA.
ME GUSTAN SUS CARETAS FEAS PINTADAS   DE ROJO SANGRE Y SUS  COLMILLOS DE JABALÍ Y  LOS PIMIENTOS  SECOS QUE CUELGAN DE ELLA.
ME GUSTA SU ATERRADORA FAZ,  SUS SALTITOS ASUSTADORES,  SU QUIETO ESTÁTICO Y MOMENTÁNEO MOMENTO DE SUSPENSE QUÉ ASUSTA HASTA EL NIÑO MÁS VALIENTE.                      
ME GUSTA EL SONIDO DEL ROCE DE SUS PIELES AL CAMINAR Y SU COLORIDO Y
VARIEDAD DE PIELES DE DISTINTOS ANIMALES,   CEÑIDAS AL  CUERPO DEL HOMBRE QUE CUBREN CON LA CINCHA Y LAS CUERDAS.                      
ME GUSTA EL CAMINAR LENTO DE LA CARANTOÑA MOSTRANDO SU MAJESTUOSA FIGURA DESTACADO ENTRE EL GENTÍO.                      
ME GUSTA,  SU OLOR A PIELES Y AL SUDOR DEL QUE LAS VISTE,
SU OLOR A MACHO CABRÍO
ENVUELTO ENTRE ROMERO Y PÓLVORA...                      
PÓLVORA DE LOS COHETES QUE SURCAN EL CIELO DE MI QUERIDO PUEBLO DE ACEHÚCHE...                      
Y ME GUSTAN LOS VIVAS A MI QUERIDO SAN SEBASTIÁN,  EL COLORIDO DEL CONFITES Y EL FOGUETEO DE LAS ESCOPETAS  CUYO HUMO ENVUELVEN AL LAUREL Y A LAS NARANJAS,  DÓNDE
EL SANTO SE ENCUENTRA ATADO Y ASAETADO,  PRESENTANDO SU DOLOR Y SU VALENTÍA.
ME GUSTA ESA CARANTOÑA
Y LA MIRADA QUE ALZA SIEMPRE TRIUNFANTE DEL VALEROSO SAN SEBASTIÂN.

    ¡¡  VIVA SAN SEBASTIÁN  !!    
                
Y CUANDO LA CARANTOÑA REGRESA FINALMENTE A CASA,  SE LLEVA MI ADMIRACIÓN Y ME DEJA EL SABOR AJADO DE LA TRISTECILLA QUE ME QUEDA DESPUÉS  DE LA FIESTA Y LA AÑORANZA DE LA MELANCÓLICA CARANTOÑA QUE SE DESPIDE CABIZBAJA Y EN SILENCIO,  SOLITARIA,  CAMINANDO A LO LARGO DE LA CALLE CAMINO DE SU CASA... HASTA EL PRÓXIMO AÑO.
RECUERDO DE CHICO CUANDO VEÍA PASAR A AMADORÍN DESDE LA VENTANA DE MI CASA, CON PASO CANSADO Y LA TARMA BAJA...                      
 - "A DÓNDE VAN LAS  CARANTOÑAS AHORA,  PAPA? "
 - " REGRESAN AL MONTE DE NUEVO,  DÓNDE VIVEN",  ME CONTESTABA.
Y MI MENTE DE NIÑO SE PERDÍA EN EL PENSAMIENTO DE ESA RESPUESTA TAN MAGNÍFICA Y MÁGICA QUE ME HACÍA SOÑAR...
Y CUANDO ME IBA A DORMIR ESE DÍA NO ME ATREVÍA A MIRAR DEBAJO DE LA CAMA.. ¡ POR SI ALGUNA SE HABÍA QUEDADO REZAGADA ESCONDIÉNDOSE ALLÍ !                                      
 FELICES FIESTAS AMIG@S !!
     VIVA SAN SEBASTIÁN  !!      
             
EL TAMBORILERO Y LA CARANTOÑA BAILANDO JUNTO CON LAS MOZAS VESTIDAS DE BALLETA,  TRAJE TÍPICO REGIONAL,
ME ANIMAN A MOVER LOS PIES Y SEGUIR SU RITMO SIN CESAR.                      
Y SU REVERENCIA AL SANTO ME EMOCIONAN Y ME RECUERDAN EL AÑO QUE YO VESTÍ LAS PIELES Y ADORÉ AL SANTO.  
                  
 FIN.
 
               
PD.

 "LA TARMA"  ES UNA RAMA SECA DE ACEBUCHE ( OLIVO SILVESTRE ABUNDANTE EN LA ZONA) QUE LA CARANTOÑA ALZA EN SU MANO Y ARREMETE CON ELLA DE FORMA ASUSTADIZA,  PERO NO SE CUAL ES SU SIGNIFICADO.                      
 ES UNA FIESTA ANCESTRAL EN QUE EL PROTAGONISMO LO TIENE LA FANTASMAGÓRICA CARANTOÑA Y POR SUPUESTO EL SANTO,  ENTRE OTROS ELEMENTOS DE LA FIESTA COMO LAS REGAORAS,  LOS TIRAORES O LA  VACA TORA.                      
 YA NO SE NI LO QUE MANDO,  NI A QUIÉN SE LO MANDO!

Poco versado en panceta

Autor: Pablo.
Anécdota. Recuerdo a mi tía.

Vendimiando en mi pueblo, mi tía me ponía para almorzar chorizos, panceta, chuletas, morcillas... y un día me pregunta: ¿te ha gustado la panceta, estaba rica? Y le contesto: Me está igual de buena la redonda que la alargada. Mi tía y mis primos se partían de risa, ya que era la misma , solo cambiaba por la forma al cortarla. Y a partir de ese día, mi tía contaba la anécdota a familiares y vecinos, cada vez que se acordaba o salía a relucir la panceta.

AL TEIDE SIN PERMISO

Autor: Pablo.
Anécdota

Me colé al acceso a la cima del Teide, sin un necesario permiso. Al bajar un empleado me pregunta mi nombre y apellidos, y comienza a buscarlos en un grupo de permisos, vuelve a mirarlos una y otra vez... y nada. Me acojono, pienso que me han pillado, pero entonces dice: perdone señor, no encontramos su permiso para devolvérselo como recuerdo. Aliviado y muy convincente le digo: no se preocupe, tengo una foto en la cumbre para demostrarlo.  

viernes, 13 de enero de 2017

MALDITOS POLITICOS

Autor: José Manso.

Siempre he tenido una familia muy unida. Me encanta sentirme apreciado y querido en casa de mis hermanos y primos. No hay nada para un solterón maduro como ver crecer a los hijos y nietos de tu sangre, pero sin los ratos malos que estos inevitablemente proporcionan. Solo disfrutando de los momentos buenos.

Por aquellas fechas, antes de que el teléfono primero y el wasap después se popularizaran, hubo años en que recibía más de 50 tarjetas de navidad. Crismas, como se llamaban entonces.

La semana de reyes iba casa por casa dejando un regalo para cada uno. Sobre todo cuando el receptor era un niño, disfrutaba con la cara de satisfacción al abrir su paquete multicolor. También había decepciones cuando quien lo abría no encontraba lo que esperaba. Pero tenía fácil solución. Yo lo solía ver en su cara y todo se arreglaba con una propinilla en efectivo, que los adolescentes y adultos, siempre aprecian.

Yo echo la culpa a los políticos. ¿O acaso ellos no han sido los culpables de la crisis?. Aquellas navidades de 2009, hasta tuve que trapichear con la caja de para poder comprar los regalos a todos.

Luego vinieron las discusiones con mis hermanos por sus pérdidas. De nada sirvió recordarles la importancia de la unión familiar.

En 2010 los crismas se redujeron a la mitad y a mí me dio vergüenza hacer el recorrido de Reyes por las casas. La verdad, me molestó un poco cenar solo en Nochebuena, y entrar en el año nuevo con los besos comprados a una señorita de rebajas. Malditos políticos.

Y hoy... Hoy ya me he acostumbrado a recibir un único crisma. Acabo de abrirlo. Es el de “El Corte Ingles”, que según parece sigue teniéndome en sus archivos, aunque les dejé la última factura sin pagar

Porque sí

Autora: Emi
Para Relatos en Cadena

Para implorarle que vuelva a casa y luego me arrepienta, y para que además no entienda porqué lo hago, y para que haya que cargar con el peso toda una vida, entonces quizá me equivoque y solo quiera satisfacer mi ego. Por lo tanto, y pese a tener buena relación con todo el mundo, si quiere, que vuelva.

La Arpía

Autor: Pablo
Para Relatos en Cadena

Para implorarle que vuelva a casa... le buscaré hasta en el infierno, ahora que descubrí que él no me era infiel. Gracias a mi amiga Alicia, experta informática. Ella ha desenmascarado a esa arpía compañera de trabajo, que despechada porque él la rechazó en multitud de ocasiones, le chantajeó y finalmente fabricó pruebas: correos electrónicos, registros en hoteles ... y hasta aquella testigo, que ha resultado ser prima lejana de la farsante, todo para que mi Luis pareciera culpable.

Por fin ayer él regresó al hogar. Hoy tengo fiebre, imposible trabajar y vuelvo a casa pronto, allí encuentro a Luis y Alicia desnudos brindando con cava.

Tacones lejanos

Autora: Emi
Para Relatos en Cadena

Te quiere, mamá es buena, hazme caso. Normal que grite. La sacas de quicio con tus tonterías de ponerte su ropa y sus zapatos de tacón. Al menos podrías disimular un poco y comportarte como los otros niños, en mi clase se meten conmigo por tu culpa. No sé qué más puedo hacer por ti. Cómo sigas así te cargas a papá, fijo que le da un infarto.

FELICES PASCUAS

Autor: José Manso.
Para Relatos en Cadena.

... Te quiere, Mama.
Cada año por navidad el mismo crisma. Con su letra inconfundible. Con el mismo texto que ya no leo porque se me grabó en la memoria desde el primero. Con la misma estremecedora despedida.
Recuerdo su obsesión. Cada Navidad nos obligaba a firmar infinitos crismas para toda la familia. Sin olvidar a nadie. "Es la tradición para demostrar el amor de la Navidad", nos decía.
Y ahora.... Ahora hace años que yo lo recibo puntualmente. Desde aquellas navidades que puse el arsénico en el turrón blando.

MI PUEBLO

Autor: Guillermo
Fecha: 27/12/2016

MI PUEBLO ES PEQUEÑO 
DE TRAZADO FÁCIL 
Y CALLES AMPLIAS 
EXCEPTUANDO UNAS POCAS. 
SE SITÚA AL SUROÉSTE DE CÁCERES,  A 60 KM DEN ÉSTA  CAPITAL. 
DE CLIMA EXTREMO,  
PROPIO DE EXTREMADURA 
(EXTREMA Y DURA). 
LAS NOCHES DE INVIERNO 
LA GENTE SE RECOGE PRONTO E  INCLUIDO EL PERSONAL JOVEN. 
LA NIEBLA AVANZA,  SE
TORNA PROTAGONISTA 
Y SE ENGULLE AL PUEBLO 
DE UN ZARPAZO.
EL CARÁMBANO 
Y LA ESCARCHA SE TOMAN
EL LUGAR. 
GOTEAN LOS TEJADOS 
LA HUMEDAD 
Y EL ROCÍO SE ASIENTA
SOBRE EL CAMPO 
Y QUE LOS VESTIRÁ 
DE BLANCO EN LA MADRUGÁ.
Y YO AQUÍ 
BUSCANDO 
EL ÚLTIMO RESQUICIO
DE UN BAR, DE UN DÍA 
27 DE DICEMBRE
PELEANDO CON
CON LA INCLEMENCIA 
DEL TIEMPO 
PUÑETERA NOCHE 
Y TIEMPO QUE ME PERSIGUE PA CASTIGAR 
MI REUMA
Y ACENTÚAR 
MI MAL HUMOR.
PERO EL PASEO 
HA MERECIDO LA PENA. 
CON EL CUELLO
DE MI CAZADORA 
HASTA DÓNDE MÁS
ME ALCANZA 
MI GORRO LANA CUBRIÉNDOME LAS OREJAS
Y MI BUFANDA
QUE HACE EL RESTO, 
EMPUJO LA PUERTA 
Y ENTRO. 
EL CALORCITO INTERIOR 
ME EMBRIAGA. 
_¡BUENAS NOCHES,  DIGO!  
Y EL PERSONAL (CUATRO PARROQUIANOS) TAN  SU BOLA. 
_" ARANCHA ME PONES UN CAFETITO Y UN  CHUPITO DE BELLOTA"
YO SE  QUE AL FINAL ME TOMARÉ UNA COPITA MÁS. 
PERO... ¡ QUÉ  COJONES,  NOS QUEAN CUATROS DÍAS 
PA TERMINAR EL AÑO!! 

QUE LA NEBLA
CUBRA MIS PASOS 
Y LA MAÑANA 
DESPIERTE MIS 
DESEOS
DE SEGUIR DANDO GUERRA !!

CARTONES DE NAVIDAD.

Autor: José Manso


Odio ir a comprar regalos. Es superior a mi. Pero ¿cómo voy a ser el único en presentarme sin regalo de Reyes para mis padres, hermanos y sobrinos?.

Sí, es verdad que la cosa se ha suavizado un poco con eso del “amigo invisible”. Pero aun así. El año pasado me encantó porque en el sorteo, me tocó regalarme a mi mismo. Sin embargo este año, me ha tocado un cuñado. Y ¿qué le compro yo a ése?.

He estado toda la tarde buscando por las tiendas del centro de Madrid. Por fin, le he comprado algo en “El Corte Inglés”. Ya sé que lo va a cambiar, pero bueno, lo importante es no presentarse con las manos vacías.

Son las 7 de la tarde y estoy realmente cansado. Me apetece sentarme a tomar una cerveza. Así que al atravesar por la plaza Mayor, me siento en una mesa de una atrevida terraza que una cafetería aún conserva a estas horas. Dejo las dos bolsas que llevo en una de las dos sillas que rodean la mesa, y me siento en la otra mirando hacia la plaza.

- Mamá, ¿Por qué ponen esos cartones en la pared? – Es una voz infantil que escucho en la mesa contigua.

Un niño de mofletones rojos, bajo un gorro de lana azul, señala con su índice hacia algún lado al que no presto atención.

Su madre, está de espaldas a mi. Está dejando las bolsas que también porta en la silla del otro lado de la mesa, y como lleva una cazadora de cuero corta, en esta postura me ofrece su redondo y bien torneado trasero. Mis ojos saltan allí de forma inconsciente.

El culo se sienta dándome la espalda mientras pregunta al chico:

- ¿Qué cartones cariñin?

El pequeño sigue con el brazo estirado apuntando hacia mi derecha. Sin pensarlo miro hacia los soportales que rodean la plaza y efectivamente, veo como a lo largo de toda la pared se extiende una larga fila de cajas de cartón.

Un perro olisquea en la esquina de una de ellas y levanta su pata trasera. Una mano oscura aparece por un lado del cartón y le suelta un guantazo apenas ha comenzado a soltar su chorro de orín. El animal chilla por aquella aparición inesperada y sale corriendo hacia el centro de la plaza dejando un reguero de gotas.

- Pues no lo sé hijo, - oigo contestar a la madre - debe ser para que los perros no hagan sus necesidades contra la pared y la ensucien.

No sé por qué, oigo mi voz que la corrige de forma inconsciente:

- No señora. Son las camas improvisadas de gente, que se prepara para pasar la noche. Con los cartones evitan el frío del suelo.

El niño mira a su mamá después de una breve pasada por mi cara. E inmediatamente la madre se gira con cara de indignación.

- Ya lo sé caballero – Me dice – ¿Se cree que soy tonta?. Trato de evitar que mi hijo se sienta mal en estas fechas. – Su voz sisea un poco con esa forma de hablar de gente de alta gama.

Entonces el niño insiste:

- ¿Es verdad mama? ¿Allí duerme gente?.

- Si hijo. – contesta la señora - Alguna gente quiere acampar en la plaza Mayor para ver venir a los Reyes Magos.

Yo insisto:

- Bueno y también los hay que no tienen casa y duermen aquí cada día – y doy un sorbo a la cerveza que me acaba se servir el camarero.

El niño la mira con cara incrédula. Por un segundo la mujer me mira con cara de cabreo.

- Pero duermen ahí porque quieren hijo. En Madrid, pueden ir a dormir a casas calentitas que el ayuntamiento les da.

Voy a abrir la boca de nuevo, pero el camarero que permanece frente a mí me interrumpe:

- Son 5 Euros y deje de molestar a la señora por favor..

El volumen del cuerpo del individuo y el precio de la cerveza, me dejan mudo. Le doy los cinco Euros y doy un gran sorbo a la copa.

- Mama – oigo al niño con voz compungida - ¿Podemos darles los cartones de los juguetes que me trajo Papa Noel?

- Claro hijo. Así me gusta, que tengas buen corazón. – Y le da un beso en la frente.


Yo no puedo evitar una carcajada, la señora me mira y el camarero da un paso hacia mí.

Apuro mi cerveza, tomo mis paquetes y me marcho.

Al pasar junto a las cajas de cartón, un individuo oscuro de pelo sucio y rizado se acerca y se dirige a mi:

- Colega, ¿Tienes una moneda para un bocadillo?

- Lo siento. No tengo suelto – le contesto sin detenerme.

PERICO EL CAGÓN

Autor: Guillermo.

ALTO
Y FLACO COMO UN GALGO,
CON BARBA DE CHIVO
Y OJOS OSCUROS
HUNDIDOS EN SUS
CUENCAS ÓRBITAS,
EL HOMBRE TAMBALEÁBASE CONTORNEANDO
SU ESQUELÉTICO
Y HUESUDO CUERPO
HECHO DE CALLOSIDADES,
CUBIERTO CON ARAPOS.
SU DESDENTADADA
DENTADURA
HACÍA PARECER SU BOCA
MÁS GRANDE,
QUE PADECÍA HAMBRE
A GRITOS Y RESALTABA
SU AFILADA NARIZUDA.
"PERICO CAGÓN ",
QUE ASÍ LO LLAMABAN,
NO QUISO IR A LA GUERRA,
NI CON LOS ROJOS
NI CON LOS FACISTAS
Y DESERTÓ.
APARECIÓ EN EL 39
SIN SABER
DE DÓNDE  SALIÓ,
YA NAUSEABUNDO
Y MEDIO ENVEJECIDO
A SUS 23 AÑOS.
NADIE LO DELATÓ,
NADIE LO APRESÓ,
PERO NADIE
LE PRESTÓ ATENCIÓN.
FUÉ EL OLVIDO DEL PUEBLO,
EL FANTASMA QUE RECORRERÍA LAS CALLES
DEL MISMO,  EN SILENCIO,
ENCOGIDO POR EL MIEDO,
LA VERGÜENZA,  EL ODIO
Y EL DESPRECIO.
ME ACUERDO
CUANDO DE CHICOS,
SALÍAMOS
CORRIENDO TODOS
A LA  VOZ  DE :
"_ QUE VIENE PERICO
 EL CAGÓN ".
           10/1/17.