martes, 30 de mayo de 2017

LAZOS ROTOS

     Me sorprendió el sonido del ladrillazo en su cabeza. Fue distinto de las otras veces. Supongo que por la ausencia de pelo. Pero sonó como hueco. Me recordó a mi padre cuando comprobaba la madurez de una sandía en el puesto de la rotonda.

     Me dejó tan sorprendida, que no pude evitar arrodillarme y golpear su coronilla calva con los nudillos.  Suena como un coco vacío, pensé. Tuve que levantarme rápidamente, el charco de sangre densa se extendía como la lava alrededor de aquella cabeza brillante.

     ¡Los hombres son tan predecibles!. Solo tienes que decirles que te aprieta el zapato para que se arrodillen delante e intenten tocarte la pantorrilla. Y tienen unas manías. A éste le dio por acariciar el lacito de brillantes entre mis dedos. Creí que me lo arrancaba.

     Miré de nuevo a ambos lados del callejón. Todo oscuro y deshabitado. Que incomodidad caminar con tacones por estos callejones empedrados.

     Por fin en el camerino. Realmente estos zapatos son terribles. Con estas cintas de brillantes que se clavan en el empeine.

     - ¡Ninet!. ¿Puedo pasar? - Es la voz del utillero, tan chismoso como siempre. Primero mete la cabeza y luego pregunta  - el productor me envía a por los zapatos. Qué manía tiene con que son muy valiosos y que no se me despisten. ¿Sabes? Han encontrado al duque de San Esteban muerto en el callejón. Hay un lío de policía que ni te cuento. Bueno me voy, a ver de qué me entero.

     El gran duque de San Esteban. Un baboso como todos. Otro que ya sabe que "no es no".

     - ¡Ninet por Dios!. - Otra vez éste. Que querrá - ¡Ninet! Has perdido el lazo de brillantes del zapato izquierdo.

martes, 9 de mayo de 2017

REFLEJO 12 - OTRO YO

Mi padre deja los tomates verdes de su huerta en el "sobrao" de su casa. Allí se maduran y se ponen rojos. Hacía tiempo que no subía por allí.

Al fondo está, con su pintura descascarillada, el antiguo lavabo de la casa. El de antes de que tuviésemos cuarto de baño. Un pequeño mueble de palo de no más anchura que una silla, con una palangana de porcelana a la altura de las manos, que desaguaba en el cubo de la parte de abajo y sobre él un espejo.

Limpié sus telarañas y entre los desconchones del azogue apareció la cara de mi hermano y la mía con apenas 10 años. Riendo a carcajadas y mirando hacia abajo. Hay agua en el lavabo. Estamos jugando salpicando con unos palitos.... 

No. Hay algo más. Anoche dos ratoncillos debieron caer en esa pila con el tapón puesto y con un resto de agua. Tan resbaladiza y profunda para ellos como la alberca de la huerta para nosotros. 

Con los palitos les sumergimos la cabeza dentro del agua. Los animalillos intentan zafarse y saltar. Pero una y otra vez resbalan. Miro al espejo y me veo disfrutar, río cada vez que el desgraciado fracasa. 

En el reflejo, detrás de nosotros, aparece mi madre diciendo algo. Es domingo y tengo que ir a la iglesia. Me fijo que estamos vestidos de primera comunión. Me veo volver la cabeza y adivino un “Ya voy” en el movimiento de los labios. Ahora no sonrío. Tomo mi palito con más cuidado y atrapo la cabeza del ratón fuertemente contra el fondo. Las patas delanteras se agitan durante unos segundos y después queda quieto. Miro al espejo y me veo alejarme hacia el sol que entra por la puerta de la calle.
... ...

La voz de mi esposa me saca del letargo.

-        José bajas con los tomates o qué.

-        Ya voy.

MAYOR

Hoy es el cumpleaños de la hija de una amiga. Su madre le ha dicho que escribo cuentos. Y la chica me pide que le cuente uno.

- Solo se me ocurren de miedo y eres pequeña.

- Ya soy mayor. Hoy cumplo 12. Y ya no tengo miedo. Cuéntamelo.

Me quedo en silencio unos segundos y miro sus profundos ojos negros.

 - No necesitas que te escriba nada que te de miedo. Realmente no lo necesitas. No me mires así. Tu sabes que cuando apagas la luz de tu habitación, está allí. Debajo de tu cama. Lo oyes respirar, oyes rechinar sus uñas contra las baldosas del suelo. Y aunque metas tu cabeza bajo la manta escuchas a tu alrededor sus pasos acompasados con tu corazón. Allí.  En la oscuridad. Lo sabes.

Pero te voy a decir una cosa que no sabes. Hasta ahora estaba atrapado, encadenado por tu inocencia. Era un espíritu sin cuerpo. Pero hoy ya no. Hoy es el día. Ya eres mayor.

Esta noche la penumbra parirá el monstruo que has creado en tu imaginación. Se hará cuerpo. Notarás como sus garras estiran de tu almohada desde debajo del colchón e intenta arrastrarte con ella. Aunque te resistas.


Arrojará al abismo la manta que fue tu escudo y te dejará desnuda e indefensa mientras su masa informe se extiende por toda la habitación. Mirarás hacia arriba y podrás ver los dos puntitos luminosos que son sus ojos y que apenas alumbran sus babas y sus colmillos. Justo antes de que se claven en tu vientre y te haga suya. Y ya nunca estará bajo la cama. Estará dentro de ti.


Entonces su madre me soltó un bofetón.

sábado, 1 de abril de 2017

SOBRE ESA PLUMA.

Autor: Guillermo


CUANDO ACUÑAS
CON LA PLUMA
Y  PLASMAS
SOBRE EL PAPEL
TODAS ESAS COSAS,
TE IMAGINO LIBRE.
YO YA GUARDÉ
LA PLUMA...
LA CLÁSICA,
LA DE RELLENAR
EN EL TINTERO
Y LA ESTILOGRÁFICA.
LA DE CARTUCHOS..
LAS OLVIDÉ
EN ALGÚN MOMENTO
DE MI PASADO
TIEMPO,
SOBRE ALGÚN
LUGAR PERDIDO.
AHORA UTILIZO
EL BOLI.
NI SIQUIERA
ESCRIBO
SOBRE EL TECLADO
FRÍO DE MI MÁQUINA DE ESCRIBIR
QUE GUARDO
COMO PARTE
DE MI PASADO ESTUDIANTIL.
AHORA PRENSO
LAS LETRAS
SOBRE PANTALLAS TÁCTILES
QUE NOS PERMITEN
BORRAR Y COMENZAR
CON UN "INTRO" .
PERO EL RESULTADO FINAL
ES EL MISMO,
LO QUE YO
QUIERO CONTAR,
LO QUE YO ESCRIBO,
LO QUE ESCRIBIMOS,
PERDURARÁ
EN EL TIEMPO.
¡¡  INDISTINTAMENTE
DEL MÉTODO
Y DE LA MECANOGRAFÍA
QUE NOS EMPEÑEMOS
EN UTILIZAR !!
PERO...
AÑORO AQUELLOS MANUSCRITOS
QUE TERMINABAN
CON UNA
RÚBRICA INCONFUNDIBLE
Y ÚNICA.
COMO EL SELLO LACRADO
DE LA CORRESPONDENCIA
DEL REY QUE SU
MENSAJERO
TRANSPORTABA
O EL CERTIFICADO
DE CUANDO
ENVIÁBAMOS
LOS CORREOS,
SEGUROS
DE SU DESTINO.
27/3/17

Ciudad sin humos

Autora: Emi Lázaro.

Sólo le quedaba un cigarrillo y se ofreció a compartirlo. Desde entonces somos inseparables. Compartimos el café frío y un trocito de suelo en mi casa de cartón. El traslado a la otra esquina supuso un cambio radical en nuestras vidas. Estábamos más resguardados, pero esa vocecilla acabó por echarnos: "Señores clientes, inserten su tarjeta visa plus oro", repetía incansable.
A ver ahora si con este nuevo amigo del cajero encontramos espacio suficiente en el pasadizo de Plaza de España.

martes, 21 de marzo de 2017

"WILTEANDO" QUE ES GERUNDIO

Autor: Enrique Guijarro.


               Gila lo confesó muchos años antes: "Nací solo en mi casa, porque mi madre se fue a comprar al mercado de Maravillas, y me atendió una vecina". A Servandito - así le seguían llamando por su tamaño, aunque ya pasó la sesentera - no le ocurrió tanto, pero se adelantó mes y medio a los plazos establecidos para nacer, con gran asombro de sus progenitores que le recibieron muertos de miedo. Nunca se lo ha contado a nadie, pero el adelanto lo provocó él, loco por agarrarse a la teta de su madres que, según las mejores lenguas de la localidad, estaban como para mojar pan.
               - Cuanto antes salga de este cascarón, antes me agarro a esos cántaros que llevo esperando siete meses y medio - se dijo en el seno acuoso.

               No desaprovechó ni un segundo. Ver la luz y percibir aquellas dos preciosidades carnales le hicieron caminar al unísono por las maravillas del mundo, que se resumen en dos, obvio es decirlo. Mamó, mamó y mamó hasta la extenuación. Su barriga creció de tal manera que el médico pensó en restringirle la dieta láctea materna, a lo que Servandito le contestaba meándose de tal manera que el galeno entendía sin necesidad de palabras. Tal era su afición al tetamen, que el día que su madrina le llevó ante la pila bautismal, tuvieron que administrar a la pobre mujer árnica para calmarla de los ardores que le produjeron los incesantes arrechuchos del niño.

               Conforme crecía, su afición por las ubres se desarrollaba exponencialmente. Esto último lo entendió cuando su profesor de Estadística le explicó la diferencia entre crecimiento aritmético y crecimiento exponencial. ¡Mucho más grande el último!... y más rápido que es de lo que se trata en lo tocante - nunca mejor dicho- a esas protuberancias mamarias que sólo las almas cultivadas, como él, eran capaces de apreciar. Los amigos le temían, sobre todo los que tenían novia, novieta, amiga o apaño más o menos consolidado. Las aficiones de Servandito les soliviantaban la parroquia, si bien con mucho arte, justo es decirlo. Pero fue tras ganar las oposiciones a la cátedra de Metodología de la Evaluación de Programas según Análisis Socio-Semióticos para el Acercamiento Figurativo al Discurso Político, Diferido o No, de la Universidad de los Lagos, cuando se le desataron sus auténticas aficiones, fervores y ardores por las curvas, y no precisamente las de frecuencias.

               Después de su malograda, y tardía, boda, que duró tanto como dura brillante la luna llena, bajo la cual hicieron cola para besuquearse y arrumaquearse en el Ponte Vechio de Florencia, Servandito, don Servando para sus alumnos, se dedicó al estudio teórico probabilístico de la realidad, una realidad que, días antes, le defraudó al encontrarse con que o él tenía unas manos muy grandes, o su recién desposada tenía unas tetas demasiado pequeñas. Sea como fuere, aquel no era su modelo, y para un matemático modelo y vida son elementos indisolubles, así que... tal día hizo un año, y a otra cosa mariposa.

               Algo terrible le estaba pasando. El teorema que venía persiguiendo durante tantos años, le puso los cuernos con Segarra, ese maldito que es capaz de pactar hasta con el diablo con tal de ponerse a la cola de los babosos. Por segunda vez le ponían los cuernos, la primera fue su breve desposada con un oficial de bomberos de Fuenlabrada, que la rescató de una muerte segura en el incendio que se desató en su casa el día que volvieron de su luna de hiel. Algo terrible que intentaba paliar en sus clases.

               - Tengan ustedes en cuenta que la curva normal es un concepto formal, matemático, capaz de representar la realidad que tiene un comportamiento isomórfico -esto es, que se pueden poner una sobre la otra y se confunden - con aquella. ¿Está claro? Por lo que veo, no. Continuaré intentándolo.
               - Vamos a ver, continúo. Toda curva normal queda caracterizada por la media y la desviación típica estándar. Dicho de otro modo - dibujo para ustedes - cuando observamos DOS curvas normales de igual desviación estándar y medias diferentes, la resultante es.....




... ¡Vaya par de tetas!

ARDE MI CIUDAD

Autor: Luis Gimeno.


Arde mi ciudad
Neumático ardiendo
En mitad de la calle
Olor a goma quemada
Contenedores tirados
En el suelo
Luces azules al final
Del camino
Sirenas estridentes
Que rompen los oídos
Piedras que vuelan
Parabrisas rotos
Cabezas ensangrentadas
Pancartas caídas
Pintadas en las
Paredes
Gritos y más gritos
Libertad,libertad
Calles que se abren
Tristeza,rabia
Y yo solo buscando
Una verdad
Un camino
Y acabar con la
Amargura
Con el dolor
De dejarnos
Sin trabajo
De dejarnos sin
Esperanza
Sin creencias
Sin espacio