martes, 21 de marzo de 2017

"WILTEANDO" QUE ES GERUNDIO

Autor: Enrique Guijarro.


               Gila lo confesó muchos años antes: "Nací solo en mi casa, porque mi madre se fue a comprar al mercado de Maravillas, y me atendió una vecina". A Servandito - así le seguían llamando por su tamaño, aunque ya pasó la sesentera - no le ocurrió tanto, pero se adelantó mes y medio a los plazos establecidos para nacer, con gran asombro de sus progenitores que le recibieron muertos de miedo. Nunca se lo ha contado a nadie, pero el adelanto lo provocó él, loco por agarrarse a la teta de su madres que, según las mejores lenguas de la localidad, estaban como para mojar pan.
               - Cuanto antes salga de este cascarón, antes me agarro a esos cántaros que llevo esperando siete meses y medio - se dijo en el seno acuoso.

               No desaprovechó ni un segundo. Ver la luz y percibir aquellas dos preciosidades carnales le hicieron caminar al unísono por las maravillas del mundo, que se resumen en dos, obvio es decirlo. Mamó, mamó y mamó hasta la extenuación. Su barriga creció de tal manera que el médico pensó en restringirle la dieta láctea materna, a lo que Servandito le contestaba meándose de tal manera que el galeno entendía sin necesidad de palabras. Tal era su afición al tetamen, que el día que su madrina le llevó ante la pila bautismal, tuvieron que administrar a la pobre mujer árnica para calmarla de los ardores que le produjeron los incesantes arrechuchos del niño.

               Conforme crecía, su afición por las ubres se desarrollaba exponencialmente. Esto último lo entendió cuando su profesor de Estadística le explicó la diferencia entre crecimiento aritmético y crecimiento exponencial. ¡Mucho más grande el último!... y más rápido que es de lo que se trata en lo tocante - nunca mejor dicho- a esas protuberancias mamarias que sólo las almas cultivadas, como él, eran capaces de apreciar. Los amigos le temían, sobre todo los que tenían novia, novieta, amiga o apaño más o menos consolidado. Las aficiones de Servandito les soliviantaban la parroquia, si bien con mucho arte, justo es decirlo. Pero fue tras ganar las oposiciones a la cátedra de Metodología de la Evaluación de Programas según Análisis Socio-Semióticos para el Acercamiento Figurativo al Discurso Político, Diferido o No, de la Universidad de los Lagos, cuando se le desataron sus auténticas aficiones, fervores y ardores por las curvas, y no precisamente las de frecuencias.

               Después de su malograda, y tardía, boda, que duró tanto como dura brillante la luna llena, bajo la cual hicieron cola para besuquearse y arrumaquearse en el Ponte Vechio de Florencia, Servandito, don Servando para sus alumnos, se dedicó al estudio teórico probabilístico de la realidad, una realidad que, días antes, le defraudó al encontrarse con que o él tenía unas manos muy grandes, o su recién desposada tenía unas tetas demasiado pequeñas. Sea como fuere, aquel no era su modelo, y para un matemático modelo y vida son elementos indisolubles, así que... tal día hizo un año, y a otra cosa mariposa.

               Algo terrible le estaba pasando. El teorema que venía persiguiendo durante tantos años, le puso los cuernos con Segarra, ese maldito que es capaz de pactar hasta con el diablo con tal de ponerse a la cola de los babosos. Por segunda vez le ponían los cuernos, la primera fue su breve desposada con un oficial de bomberos de Fuenlabrada, que la rescató de una muerte segura en el incendio que se desató en su casa el día que volvieron de su luna de hiel. Algo terrible que intentaba paliar en sus clases.

               - Tengan ustedes en cuenta que la curva normal es un concepto formal, matemático, capaz de representar la realidad que tiene un comportamiento isomórfico -esto es, que se pueden poner una sobre la otra y se confunden - con aquella. ¿Está claro? Por lo que veo, no. Continuaré intentándolo.
               - Vamos a ver, continúo. Toda curva normal queda caracterizada por la media y la desviación típica estándar. Dicho de otro modo - dibujo para ustedes - cuando observamos DOS curvas normales de igual desviación estándar y medias diferentes, la resultante es.....




... ¡Vaya par de tetas!

3 comentarios:

  1. ESE MODO DE ESCRIBIR,
    SÓLO ES PRIVILEGIO
    DEL PUÑADO DE UNOS CUANTOS.
    NO DESAPROVECHES TÚ OCASIÓN!

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  2. ESE MODO DE ESCRIBIR
    SÓLO ES PRIVILEGIO
    DE UN PUÑADO,
    DE UNOS CUANTOS.
    NO DEJES DE SER TÚ!

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  3. ESE MODO DE ESCRIBIR
    SÓLO ES PRIVILEGIO
    DE UN PUÑADO,
    DE UNOS CUANTOS.
    NO DEJES DE SER TÚ!

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